El Pecado

Publicado: 8 de octubre de 2014 en Uncategorized

enfermo-dibujoTodos nos hemos enfermado alguna vez.  Nuestro cuerpo hospeda virus y bacterias, que poco a poco lo van debilitando.  Hay enfermedades breves y pasajeras.  Otras son más bien necias, majaderas, no salen si no es empleando fuertes dosis de medicamentos.  A veces nos botan, eliminan nuestras fuerzas y no nos permiten avanzar.  Algo así sucede también en la vida espiritual.

Lo que es un virus a nuestro cuerpo, es el pecado a nuestro corazón.  Hay virus que conviven con nosotros, no golpean tanto. Son como los pecados pequeños, las acciones cotidianas que sabemos no están bien, pero que pasan casi sin importancia.  El problema es cuando muchos de ellos se juntan, pues provocan caos.  Hay virus que mutan, hay pecados que evolucionan.  Poco a poco desgastan nuestra vida.10533_129244323322_88354868322_2459860_567855_n

Hay pecados que, por su magnitud, estancan nuestra existencia. Así como con las enfermedades. hemos de detenernos, lo querramos o no, para atacarlos.  Medicamentos, pastillas, antibióticos, una buena carga para contrarrestar el poder que tienen sobre nuestro cuerpo.  Sabemos que la tumba nos espera si no hacemos nada.

Para nosotros, los católicos, existe algo así como la medicina preventiva: le llamamos estado de gracia.  Es el esfuerzo por alejarnos del mal, apartarnos de las ocasiones que nos llevan al  pecado.  Pero cuando hemos caído también está la medicina directa: la confesión, o reconciliación.  Es acercarte al centro de salud para solicitar a un médico te evalúe y te dé las indicaciones para mejorar.  La sanación viene de Dios, el hospital sería la Iglesia y el doctor el sacerdote.  14708_confesion

Confesarse es como bañarse: limpia, purifica, renueva.  Verbalizar el pecado es como expulsar una flema.

Nadie puede evitar enfermarse.  Nadie puede evitar pecar.  Sin embargo, para ambas situaciones tenemos salida.  La clave estará en detectar a tiempo, evitar el progreso y cortar de raíz, las veces que sea necesario.  Un cuerpo enfermo nos dice “debes descansar”.  Un corazón enfermo por el pecado nos dice “debes cambiar de vida”.  Hagamos lo posible por mantenernos sanos, por dentro y por fuera.

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comentarios
  1. javier martinez dice:

    buen dia padre, lei los correos enviados y si ayudan a reflexionar, yo llevo el proceso

    de cambio, con la ayuda de Dios

    si siento que voy cambiando poco a poco ahy la llevo la verdad, padre.

    saludos,

    Date: Wed, 8 Oct 2014 19:18:59 +0000 To: fjaviermtz99@hotmail.com

  2. GERARDO ZAID Ros Reyes dice:

    Muchas gracia, bendiciones.

    Date: Wed, 8 Oct 2014 19:18:59 +0000 To: gerardozrr@hotmail.com

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