LA CULPA

Publicado: 7 de abril de 2014 en Uncategorized

el-tropezonPartimos del hecho que todos hemos fallado: pecamos, tropezamos, tragamos el polvo en un aterrizaje de las alturas a las cuales nos elevó la tentación. Y luego viene la resaca moral, martillando y recordando el mal que hicimos: la vocecita que nos reprueba en el interior y nos ve con aire de superioridad diciéndonos algo así como “que bárbaro, hoy si la regaste”.  Insisto, todos hemos pasado por ahí.

Pero hay algo más: el pecado sucedió hace un buen tiempo, pero sigue como una constante ese dedo invisible señalándome, la vocecita interior repitiéndonos que somos basura y que taladra cualquier intento de reconstrucción espiritual.  Damas y caballeros, con ustedes la culpa. Es ella la responsable de recordarnos lo muy pecadores que somos y de hacernos creer incapaces de levantarnos.  Pero, ¿qué creen? La culpa no viene de Dios.  1205010410279249-jesus-cries

Así como lo lees.  No viene de Dios.  ¿Por qué? Porque el fin de la culpa no es ponerte de pie, sino que te quedes botado en el piso, llorando tu debilidad y pensando que eres indigno del perdón.  Te hace creer que Dios te da la espalda, que no mereces disculpa, que pronto vendrán las moscas para rondar tu cabeza. Es más, lmismas moscas se encuentran más limpias que tú.  ¿Lo peor de todo? Nos creemos el discurso de la culpa.  Double play del mal espíritu.

dead_flies_art_01Hay una posible solución: la responsabilidad.  Con ella eres capaz de reconocer humildemente tu pecado.  Ya sabes que no eres la mejor persona, que estás hecho de barro y que probablemente no será tu última caída.  Sin embargo, no puedes quedarte botado.  No tienes vocación de alfombra para permanecer pisoteado.  La responsabilidad te recuerda que eres hijo de Dios y que no hay pecado que sea más grande que su amor y perdón.   El Padre misericordioso nos da siempre una nueva oportunidad.  42 diablo.internetJPG

La culpa te hunde, te condena, te reserva cupo en la sala anterior al infierno.  La responsabilidad te levanta, no permite que tú mismo te condenes, te pone en camino.  La culpa viene del tentador, la responsabilidad viene de Dios.  Revisa esta última semana y piensa a cuál de las dos has escuchado.  Y decide a quién quieres de ahora en adelante escuchar.

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comentarios
  1. Tahireth dice:

    Me encantó!! gracias P. Bryan por este blog..tienes un don increíble de expresarte, me gusta me gusta! un abrazote desde PTY..

  2. Bosco José dice:

    Así es, la culpa no viene de Dios. Por eso bien decía el inmenso orador Marco Tulio Cicerón: ´´Gran descanso es estar libre de culpa´´.
    Buena reflexión sobre la culpa. Bendiciones.

  3. Giovanni Urbina dice:

    Como me ayudo este post. Gracias saludos de parte de un cebollero a otro. LIX

  4. Reblogueó esto en Un católico políticamente incorrecto…y comentado:
    Buena reflexión de Padre Bryan

  5. Marietta dice:

    Realmente muy atinado! Muchas veces caemos en confusión en esto. Muchas gracias!!!

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