Desnutrición Espiritual

Publicado: 21 de agosto de 2012 en catolicos, fe, Iglesia catolica, reflexion, un poco de fe
Etiquetas:, , , , ,

Cuando una persona no tiene alimentación adecuada se encuentra desnutrida. Espiritualmente sucede exactamente lo mismo. Cuando no recibes los nutrientes necesarios para seguir adelante, nos encontramos desnutridos espiritualmente.

La desnutrición física o espiritual puede iniciar desde el vientre materno. La madre que ingiere las vitaminas necesarias crea un suplemento que fortalece al niño que crece en su interior. Lo mismo, si es una persona de oración, que frecuenta la lectura bíblica y se ejercita en la fe. El niño recibe todo lo que la madre tiene. Todo. Incluso los problemas y la forma en que los supera.

Físicamente sabemos que una persona se encuentra desnutrida porque está débil, pierde peso, su piel se torna pálida y se enferma fácilmente. En el plano espiritual también hay debilidad cuando no hay un fortalecimiento interno de la persona y un constante tropiezo en la tentación y caídas ante la adversidad y la prueba.

Alguien nutrido, resiste las dificultades, sean físicas o espirituales.

El mayor riesgo ante ambos tipos de desnutrición es la muerte. La persona colapsa y el cuerpo no tiene reserva para luchar. Si a todos nos golpean las crisis, a los que espiritualmente se encuentran débiles les toca pagar una cuota mucho más alta, porque no encuentran consuelo, fácilmente pierden la esperanza y no tienen fe para iluminarse durante la tiniebla.

La tristeza, la pérdida del sentido de la vida, el insomnio, la depresión, la amargura y las lágrimas constantes, son síntomas de alguien que interiormente no se ha alimentado. Cuando la desnutrición espiritual es crónica el deterioro es mucho más rápido.

Mientras que la pobreza es la principal causa de desnutrición en el mundo, la fuente de la desnutrición espiritual es un dúo: la ignorancia y la indiferencia.

Lo más peligroso de la desnutrición espiritual es que una persona físicamente se puede encontrar bien, incluso saludable. Pero la procesión va por dentro. Al cerrar la puerta de la habitación se desatan todos los enemigos. Y el constante quehacer, el activismo, el trabajo y el día a día pueden ir llevándonos a aplazar el asunto, hasta que llega una dificultad que paraliza la vida. Y se explota. Un problema pequeño viene a abrir la puerta a todo eso que hemos tenido bajo llave en lo más guardado de nuestro interior. Y colapsamos.

Para combatir la desnutrición espiritual es necesario pedir ayuda. La solidaridad de otras personas puede sanar también a quien se encuentra vacío por dentro. No debería sorprendernos que ambas salidas también sean clave para salir de la desnutrición física. En todo caso lo más importante es la salud preventiva. Una buena alimentación interior, que sea constante y fundada en Dios, fuente que nos da vida.

Para detectar si padecemos de desnutrición espiritual sería recomendable pensar cómo salimos de la última crisis que hemos vivido. ¿Acudimos a Dios? ¿Me azotó fuerte la prueba como viento que juega con veleros, o más bien, supe contenerme y esperar pacientemente a que terminara la tempestad? ¿Me entregué a la dificultad o fueron la fe y la esperanza mis compañeras de batalla?

Si honestamente descubro que no estoy lo suficientemente nutrido, sabemos por donde empezar… tenemos Alguien -sí, con mayúscula- en quien confiar. Pidamos ayuda. A ÉL y a cualquiera que yo sepa que espiritualmente tiene fortaleza como para contagiarla y pueda ser su instrumento para echarme una mano. Escuchar SU Palabra, alimentarnos con SU Cuerpo y alejarnos rápidamente de la indiferencia. No es posible ayudar a alguien que no esté dispuesto a mejorar.

Y cuando venga la prueba, la tentación, la dificultad… Cuando toque a nuestra puerta el dolor, la enfermedad e incluso la muerte… Tener la certeza que todo va a volver a estar bien, tarde o temprano. Pues ¿no es cierto aquello de que todo lo podremos en Aquel que nos fortalece?   Si Dios está conmigo ¿quién podrá contra mí?

 

Anuncios
comentarios
  1. Bosco José de Jesús, Redentorista. dice:

    No es lo mismo comer que alimentarse. Comer es ´masticar y desmenuzar el alimento en la boca y pasarlo al estómago. Alimentarse es ´dar alimento al cuerpo´, es darle a nuestro cuerpo los nutrientes que necesita. Hay personas que comen mucho y a todas horas, pero esto no significa que realmente se estén alimentando. Comen dulces y comida chatarra, es comida pero no alimento. El comer bien es ingerir y digerir los alimentos nutritivos. Si no nos alimentamos bien sufrimos un trastorno en nuestra nutrición. Así como sucede con nuestro cuerpo, así sucede con nuestra alma, como dice el P. Bryan.
    En el plano espiritual puede estar sucediendo algo muy similar: quizá estemos ´comiendo´ mucha comida ´espiritual´, pero esa ´comida´ no nos está alimentando de verdad. Preguntémonos: ¿Realmente he tenido un encuentro personal con Cristo Resucitado? ¿Me creo el Evangelio? ¿Cómo es mi oración? ¿Es alienante o eficaz? ¿Es mi oración cristiana? ¿Qué tipo de oración estoy haciendo? Recordemos que los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar: ´´Señor, enséñanos a orar´´(Lc 11,1). Ellos sabían orar, pero querían aprender a orar como Jesús oraba a su Padre Dios, es decir, en clave cristiana.
    En el evangelio del domingo recién pasado (Jn 6, 51-58) Jesús afirmaba: ´´El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida´´. El come el cuerpo y bebe la sangre de Cristo, recibe un efecto maravilloso, que el mismo Jesús explica a los cafarnaítas: ´´ El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él´´.
    Si no nos alimentamos bien espiritualmente, entonces caeremos en un trastorno de ´Desnutrición Espiritual´. Mi saludo y oración P. Bryan.

  2. Lesvita Tobar dice:

    Lindo mensaje primo….de verdad que si….hay muchas veces que si estoy desnutrida espiritualmente……Amen. bendiciones PB!! Love you!!

  3. Pablo dice:

    Llegó este post tuyo en el mejor momento que pudo haberme llegado… justamente eso estaba pensando hoy… que me hace falta nutrirme de oración y palabra… Gracias Bryan, muy justo y muy necesario!

  4. Rodolfo Garcia dice:

    Interesante, me gustó la reflexión y alabo la iniciativa del blog. No lo conocía. Ánimo hermano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s